Las siguientes generaciones fueron Carles Sanmartí Caselles (la segunda) y Josep Sanmartí y Castellà (la tercera). La cuarta generación fue en el año 1855, cuando Jaume Sanmartí y Farreras consta oficialmente en los registros del Ayuntamiento de ésta población como fabricante de pastas para sopa.
Josep Sanmartí y Cladelles, fue la quinta generación. Pero en la sexta generación se percataron que la pasta tenía un buen futuro comercial. Jaume Sanmartí y Samsó "el Abuelo" empezó una una nueva proyección, que su hijo Josep Sanmartí y Casabayó junto con su esposa, que por razones de viudedad asumió el negocio, dio el empujón necesario, incorporando la última tecnología del momento, también las instalaciones necesarias para hacer de la empresa entre los años 1940 y 1975 una línea competitiva en aquel momento.
A partir de Agosto de 1998, Eulàlia Rifé y Catafau, viuda de Josep Sanmartí y Casabayó deja al mando del negocio a su hijo Carles Sanmartí y Rifé, quien continuará con la línea conservadora de la família, incorporando nueva maquinaria y tecnología para poder rentabilizar el negocio, sin olvidar el proceso artesanal y muy costoso de elaboración y secado.
En octubre de 2003, "La Cambra de Comerç, Industria i Navegació de Barcelona", otorga el reconocimiento público para los más de tres siglos de existencia de la familia y empresa PASTES SANMARTÍ.




